La carrera por reemplazar la ISS ya comenzó: Vast acelera los motores para lanzar la primera estación espacial comercial del mundo
Mientras la NASA define las reglas del juego, la empresa Vast Space se adelanta a gigantes como Blue Origin y Axiom con su módulo Haven-1, cuyo lanzamiento está previsto para 2027.
La Estación Espacial Internacional (ISS), el hogar de la humanidad en órbita durante más de dos décadas, tiene los días contados. Su retirada, programada para antes de 2030, dejará un vacío que la NASA quiere llenar con estaciones espaciales comerciales. Sin embargo, la agencia espacial aún no ha publicado las reglas definitivas para esta nueva era, lo que ha desatado una carrera contrarreloj entre varias empresas privadas. En este contexto de incertidumbre y ambición, un nombre ha tomado la delantera: Vast Space.
Los Cuatro Jinetes de la Nueva Órbita Baja
La segunda fase del programa de estaciones comerciales de la NASA es una competición de alto riesgo. Aunque hay múltiples aspirantes, cuatro nombres dominan la conversación y los esfuerzos de ingeniería: Voyager Space, Axiom Space, el gigante Blue Origin de Jeff Bezos y la relativamente nueva pero agresiva Vast Space.
Se espera que este mismo año, la NASA seleccione una o dos de estas empresas para adjudicarles los contratos estrella que impulsarán la construcción de las futuras plataformas orbitales. La decisión de la agencia moldeará el futuro de la presencia humana más allá de nuestro planeta.
Haven-1: La Apuesta por la Velocidad y la Seguridad
Max Haot, el visionario CEO de Vast, asegura que su empresa no solo compite, sino que lidera la clasificación. Su estrategia se basa en un concepto disruptivo: empezar pequeño, pero empezar ya. Han apostado todo al desarrollo de Haven-1, una estación espacial más pequeña y temporal, diseñada no para estancias largas, sino para misiones cortas y ágiles.
Inicialmente, el lanzamiento de Haven-1 estaba programado para mediados de 2026. Sin embargo, en una movida que habla de su filosofía, Vast ha decidido retrasarlo al primer trimestre de 2027. La razón, según Haot, es tan simple como poderosa: la seguridad. Prefieren ir "rápido, pero sin correr riesgos innecesarios" en su primera incursión orbital.
A pesar de este pequeño retraso, Vast sigue en cabeza. Sus instalaciones en California son un hervidero de actividad. En enero completaron la estructura principal y gran parte de la secundaria de Haven-1. Tras superar las pruebas de estrés clave, el equipo se encuentra ahora en la fase de integración de sistemas en salas limpias, instalando primero el control térmico y la propulsión, para luego dar paso a los interiores y la electrónica.
El Plan de Vuelo: Del Falcon 9 a los Primeros Inquilinos
El viaje de Haven-1 al espacio será a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, y lo hará sin tripulación. Una vez en órbita, comenzará un periodo crítico de monitorización para verificar su presión, orientación y sistemas. Si todo sale bien, el siguiente paso será quizás el más emocionante: Vast deberá convencer a SpaceX de que es seguro acoplar una cápsula Dragon con astronautas entrenados.
La ventana para recibir a los primeros visitantes se abrirá durante los tres años de vida útil de la estación. La empresa ya está en conversaciones con clientes privados y agencias de varios países interesados en enviar tripulación. Se planean al menos cuatro misiones de unas dos semanas de duración, con la opción de extender una si el mercado lo demanda.
Más Allá de Haven-1: La Visión de una Economía Orbital
Haven-1 es solo el primer paso. En los planos de Vast ya existe Haven-2, una estación más grande, con mayor capacidad energética y dos puertos de acoplamiento. La clave de su estrategia es la continuidad técnica: Haven-2 compartirá la mayoría de los sistemas con su predecesora, lo que permitirá avanzar rápido y minimizar sorpresas.
Esta ambición se sustenta en una fuerte inyección de capital, una plantilla de miles de empleados y fábricas diseñadas para producir módulos en serie como si fueran automóviles. El objetivo final va más allá del turismo espacial o la investigación. Vast apuesta por el despegue de una verdadera economía orbital, donde se fabriquen en el espacio productos imposibles de crear en la Tierra, como nuevos fármacos, fibras ópticas de alta pureza o chips de última generación.
La Espera de la NASA y el Futuro de la Presencia Humana
El mayor desafío para Vast y sus competidores no es solo tecnológico, sino también burocrático. Los requisitos oficiales de la NASA para los contratos definitivos aún no se han publicado. Haot ha sido claro al respecto: la agencia debe moverse más rápido y exigir misiones de demostración concretas. En su opinión, para asegurar una presencia humana continua en la órbita baja terrestre más allá de 2030, la NASA debería elegir al menos dos ganadores, no solo uno.
Conclusión: Una Nueva Era a la Vista
Estamos presenciando el nacimiento de un nuevo capítulo en la exploración espacial. La retirada de la ISS no será un final, sino el pistoletazo de salida para una era de comercialización y diversificación sin precedentes. Vast Space, con su enfoque audaz de "construir rápido y aprender volando", personificado en Haven-1, se ha posicionado como el gran favorito para ser el primero en encender las luces de una estación comercial en el espacio. Si tienen éxito, no solo habrán construido una estación, sino que habrán abierto la puerta a un futuro donde la órbita baja sea un nuevo mercado para la humanidad.

